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	<title>Qqpipi.com - User contributions [en]</title>
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	<updated>2026-08-25T10:33:20Z</updated>
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		<title>Reposición post entrenamiento artículo: impacto del polvo energético isotónico en la reposición de glucógeno</title>
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		<updated>2026-08-18T07:54:41Z</updated>

		<summary type="html">&lt;p&gt;Tricusjfps: Created page with &amp;quot;&amp;lt;html&amp;gt;&amp;lt;p&amp;gt; El músculo tiene memoria corta tratándose de comburente. Después de una sesión intensa, las reservas de glucógeno quedan tocadas, en ocasiones casi a cero si has encadenado series largas, tramos en subida o un juego de cambios beligerante en la pista. Ese vacío no solo se siente en las piernas, también en la cabeza: la percepción del esmero se dispara, el gesto técnico se vuelve torpe, el ánimo cae. La ventana de recuperación no es un mito comercial,...&amp;quot;&lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;&amp;lt;html&amp;gt;&amp;lt;p&amp;gt; El músculo tiene memoria corta tratándose de comburente. Después de una sesión intensa, las reservas de glucógeno quedan tocadas, en ocasiones casi a cero si has encadenado series largas, tramos en subida o un juego de cambios beligerante en la pista. Ese vacío no solo se siente en las piernas, también en la cabeza: la percepción del esmero se dispara, el gesto técnico se vuelve torpe, el ánimo cae. La ventana de recuperación no es un mito comercial, es fisiología: hay un periodo, especialmente en las primeras dos horas tras entrenar, en el que el músculo capta glucosa con más avidez y la convierte en glucógeno con mayor eficiencia. Saber aprovechar esa ventana marca la diferencia entre llegar fresco a la siguiente sesión o arrastrar fatiga acumulada toda la semana.&amp;lt;/p&amp;gt; &amp;lt;p&amp;gt; Aquí entra el polvo energético para preparar de perfil isotónico, una herramienta simple y útil si se entiende qué hace, cuándo resulta conveniente y cómo combinarlo con agua, sodio y, en ciertos casos, proteína. He visto a corredores de fondo pasar de acabar fallecidos el domingo a entrenar con chispa el martes con cambios pequeños y consistentes en su recuperación. Asimismo he visto errores comunes, como beber una bebida isotónica líquida con poquísimas calorías pensando que “algo es algo”, y quedarse corto en lo importante: reponer glucógeno a un ritmo conveniente.&amp;lt;/p&amp;gt; &amp;lt;h2&amp;gt; Qué significa “isotónico” y por qué importa en la recuperación&amp;lt;/h2&amp;gt; &amp;lt;p&amp;gt; Isotónico significa que la bebida tiene una osmolalidad afín a la de los fluidos anatómicos, lo que facilita un vaciado gástrico veloz y una absorción veloz de agua y solutos. En castellano deportivo: entra bien, no sienta pesado y llega veloz al torrente sanguíneo. Para el post-entreno, esa facilidad de tránsito tiene dos efectos prácticos. Primero, hidrata sin retener líquido en el estómago, algo valioso cuando uno termina con sed y con el pulso aún alto. Segundo, permite dar carbohidratos y sodio a un ritmo estable, sin picos de malestar.&amp;lt;/p&amp;gt; &amp;lt;p&amp;gt; No todas y cada una de las bebidas con sabor y color son isotónicas. Un preparado demasiado concentrado puede volverse hipertónico, retrasar el vaciado gástrico y provocar digestiones lentas. En el extremo opuesto, una bebida hipotónica hidrata realmente bien, mas aporta pocos hidratos de carbono por volumen. La virtud está en ajustar concentración y volumen a tu sesión y a tu tolerancia intestinal.&amp;lt;/p&amp;gt; &amp;lt;h2&amp;gt; Glucógeno: el depósito que manda&amp;lt;/h2&amp;gt; &amp;lt;p&amp;gt; El glucógeno muscular y hepático es el combustible central en esfuerzos moderados a altos. Se usa a velocidades diferentes conforme la intensidad, la duración, el tipo de fibra implicada y el estado de entrenamiento. Un corredor de 70 kg puede guardar entre trescientos y seiscientos gramos de glucógeno muscular, y vaciar entre una tercera parte y casi todo en un día con dos sesiones o una tirada con calidad. Restituirlo no es inmediato. Con suficiente hidrato de carbono, el músculo puede resintetizar en torno a cinco a 6 por ciento por hora en reposo. En números prácticos, regresar a la línea de base puede requerir 24 horas, y más si ha habido depleción severa.&amp;lt;/p&amp;gt; &amp;lt;p&amp;gt; Durante las primeras 2 horas, la sensibilidad a la insulina y la translocación de transportadores GLUT4 están favorecidas, aun sin insulina alta. Traducido a decisiones: en ese margen, el músculo está más receptivo a recibir glucosa y empaquetarla. Aprovecharlo con una fuente que llegue veloz y no comprometa el estómago tiene sentido.&amp;lt;/p&amp;gt; &amp;lt;h2&amp;gt; Por qué un polvo energético isotónico es útil después, no solo durante&amp;lt;/h2&amp;gt; &amp;lt;p&amp;gt; El polvo energético para preparar suele combinar múltiples fuentes de hidrato de carbono, como maltodextrina y fructosa, en proporciones diseñadas para maximizar la oxidación y reducir peligro de molestias gastrointestinales. Cuando esa mezcla se diluye en agua hasta una concentración isotónica, resulta polivalente para el post: hidrata, repone electrolitos perdidos con el sudor y aporta carbohidratos de veloz disponibilidad. En contraste a una bebida isotónica líquida en formato listo para tomar, que en ocasiones queda corta en hidratos de carbono por envase, el polvo deja ajustar gramos por litro conforme lo que necesites.&amp;lt;/p&amp;gt; &amp;lt;p&amp;gt; He trabajado con triatletas que tenían apenas 20 minutos entre piscina y trabajo. Un batido de comida sólida era imposible. Preparaban una botella de 600 ml con 50 a sesenta gramos de hidratos de carbono y 400 a 600 mg de sodio, la bebían en el coche y completaban la ingesta con una comida rica en carbohidratos más tarde. No es que la bebida isotónica premium haga magia, es que ofrece una logística impecable cuando el tiempo aprieta y el intestino aún está sensible.&amp;lt;/p&amp;gt; &amp;lt;h2&amp;gt; Cantidades y ritmos que funcionan en la vida real&amp;lt;/h2&amp;gt; &amp;lt;p&amp;gt; La cifra tradicional para acelerar la reposición de glucógeno tras adiestrar oscila entre uno con cero y 1,2 g de carbohidratos por kilo de peso anatómico a lo largo de la primera hora, repetida en bloques o como ingesta continua durante dos a tres horas. Esto suena bien en un paper, mas beber o comer 70 a 90 gramos por hora no siempre es simple. La estrategia práctica pasa por combinar líquidos y sólidos.&amp;lt;/p&amp;gt; &amp;lt;p&amp;gt; Una pauta razonable para un deportista de 65 a 80 kg tras un entrenamiento intenso podría ser beber quinientos a 750 ml de bebida isotónica con 40 a 60 g de hidratos de carbono en los primeros 20 a 30 minutos. Ese primer paso suaviza la sed, repone parte del sodio y, sobre todo, abre la puerta a proseguir comiendo sin que el estómago proteste. Entonces, una comida con hidratos de carbono de base, 1 a 2 horas más tarde, ayuda a &amp;lt;a href=&amp;quot;https://wiki-aero.win/index.php/Nutrici%C3%B3n_deportiva_inteligente:_cu%C3%A1ndo_y_c%C3%B3mo_tomar_una_bebida_isot%C3%B3nica_premium&amp;quot;&amp;gt;productos Sirius Drinks&amp;lt;/a&amp;gt; llenar las cuentas. Si el día trae doble sesión, conviene repetir otra toma líquida entre medio para acercarse a noventa g por hora en conjunto a lo largo de las primeras dos horas.&amp;lt;/p&amp;gt; &amp;lt;p&amp;gt; La proteína también cuenta, no tanto por acelerar la resíntesis de glucógeno en términos absolutos cuando el carbohidrato ya es alto, sino por empezar la reparación muscular y sostener el hambre. Entre veinte y treinta g de proteína de alta calidad en esa comida temprana suele ser suficiente. Un yogur heleno con miel, un sándwich de pavo con pan blanco, o un bol de arroz con huevo y salsa de soja resuelven bien.&amp;lt;/p&amp;gt; &amp;lt;h2&amp;gt; Carbohidratos, osmolalidad y mezcla de azúcares&amp;lt;/h2&amp;gt; &amp;lt;p&amp;gt; No todos y cada uno de los carbohidratos se portan igual en solución. La maltodextrina tiene baja osmolalidad relativa y es afable con el estómago, la glucosa suma rapidez pero eleva la osmolalidad con menos gramos, la fructosa usa el transportador GLUT5 y, combinada con glucosa, permite mayores tasas de oxidación total. Para un polvo energético isotónico, esto se traduce en fórmulas que combinan maltodextrina y fructosa en proporciones que van de 1:0,8 a 1:1. Ese reparto deja meter más hidratos de carbono por hora con menos riesgo de saturar un solo transportador intestinal.&amp;lt;/p&amp;gt; &amp;lt;p&amp;gt; En restauración, esa misma cualidad viene bien si deseas beber cincuenta a setenta g de carbohidratos en una botella sin sentir pesadez. Además, el sodio no solo restituye lo perdido con el sudor, también ayuda a que tomes más, al estimular la sed, y mejora la retención de líquidos. Intervalos típicos fluctúan entre 400 y 800 mg de sodio por litro, subiendo si eres de los que deja cercos blancos en la ropa o si entrenas con calor intenso.&amp;lt;/p&amp;gt; &amp;lt;h2&amp;gt; ¿Bebida isotónica líquida o polvo? Lo que decide el contexto&amp;lt;/h2&amp;gt; &amp;lt;p&amp;gt; La bebida isotónica líquida lista para tomar es la reina de la conveniencia. Si sales del gimnasio y tienes una máquina expendedora, listo. El punto enclenque, lo repito, es el control de dosis. Muchos formatos traen entre doce y dieciocho g de hidratos de carbono por quinientos ml. Eso hidrata, mas no repara glucógeno con la rapidez deseable. Terminas necesitando dos o tres botellas para igualar lo que prepara una sola botella con polvo, lo que eleva el costo y el volumen ingerido.&amp;lt;/p&amp;gt; &amp;lt;p&amp;gt; El polvo energético para preparar, por su lado, se ajusta a tu plan. Puedes ir a 60 g por 600 ml sin cruzar el umbral de molestias si la fórmula está concebida para ello. También te permite jugar con el sodio. Y en el terreno de la nutrición deportiva premium, muchas marcas cuidan la pureza de las materias primas, el sabor limpio, la solubilidad y la transparencia en etiquetado, lo que reduce sorpresas. Si adiestras diariamente, ese nivel de control se agradece.&amp;lt;/p&amp;gt; &amp;lt;h2&amp;gt; Una anécdota de campo: maratón con humedad alta&amp;lt;/h2&amp;gt; &amp;lt;p&amp;gt; Hace dos temporadas, una corredora que preparaba maratón en una urbe costera llegó a los rodajes largos con fatiga no resuelta. Entre semana, corría ya antes del trabajo y después desayunaba cualquier cosa. El fin de semana, tirada de 28 a 32 km con humedad al 80 por ciento. Perdía entre uno con uno y uno con tres litros por hora, con sudor salado. La pauta cambió de forma simple: botella de setecientos ml con 60 g de carbohidratos y 700 mg de sodio en los primeros 30 minutos post, seguida de un desayuno con 100 g de carbohidratos y veinticinco g de proteína. Además, otra botella de 500 ml con 40 g de hidratos de carbono a lo largo de la próxima hora si el hambre no acompañaba. En 10 días, los rodajes tempo del martes pasaron de salir a ritmo controlado a ritmo objetivo con misma percepción de esmero. No cambió la carga, cambió la reposición.&amp;lt;/p&amp;gt; &amp;lt;h2&amp;gt; Hidratación y glucógeno no se pelean, se potencian&amp;lt;/h2&amp;gt; &amp;lt;p&amp;gt; La síntesis de glucógeno es sensible a la disponibilidad de agua. Por cada gramo de glucógeno almacenado, se retienen más o menos 2 a 3 gramos de agua. Si terminas muy desecado y no restituyes, la maquinaria enzimática trabaja a medio gas. El beneficio de una bebida isotónica premium bien formulada es que alinea hidratación y aporte de hidratos de carbono, con sodio suficiente para que el agua no pase de largo. Esto no sustituye a una comida, mas prepara el terreno, y en deportes con alta sudoración, ese primer escalón marca la diferencia.&amp;lt;/p&amp;gt; &amp;lt;p&amp;gt; Un apunte práctico: si vienes de sesiones muy largas, tu intestino puede estar “cerrado” al concluir. En esos casos, sorbos pequeños y usuales de una solución isotónica templada pueden marchar mejor que un golpe de volumen frío.&amp;lt;/p&amp;gt; &amp;lt;h2&amp;gt; Ajustes por tipo de atleta y entorno&amp;lt;/h2&amp;gt; &amp;lt;p&amp;gt; No todos los deportistas responden igual a la misma estrategia. Un ciclista de XCM con 4 horas de salida técnica el sábado precisa un enfoque más beligerante que un bañista con 60 minutos de series cortas. La altitud, el calor, el frío, los viajes y el sexo también modulan la contestación.&amp;lt;/p&amp;gt; &amp;lt;ul&amp;gt;  &amp;lt;li&amp;gt; En calor y humedad, sube el sodio entre 600 y 1.000 mg por litro en el post inmediato si tus pérdidas son altas, y considera una segunda botella con 30 a 40 g de carbohidratos a la hora si no entra comida sólida.&amp;lt;/li&amp;gt; &amp;lt;li&amp;gt; En altitud, el hambre en ocasiones cae. Un polvo energético para preparar con buen sabor y textura facilita cumplir la cuota de carbohidratos sin rechazo.&amp;lt;/li&amp;gt; &amp;lt;li&amp;gt; En deportistas con tendencia a molestias gastrointestinales, comienza por 30 a 40 g por botella y sube 5 a diez g por semana mientras que observas tolerancia. La mezcla de glucosa y fructosa ayuda, pero la paciencia manda.&amp;lt;/li&amp;gt; &amp;lt;/ul&amp;gt; &amp;lt;p&amp;gt; Esta es la primera de las dos listas permitidas y sirve como recordatorio operativo. En el resto del artículo, preferiré la explicación en prosa.&amp;lt;/p&amp;gt; &amp;lt;h2&amp;gt; Calidad del producto y lectura de etiquetas sin humo&amp;lt;/h2&amp;gt; &amp;lt;p&amp;gt; La etiqueta dice mucho si sabes dónde mirar. En alimentación deportiva premium, alén del marketing, hay rasgos objetivos que marcan la experiencia:&amp;lt;/p&amp;gt; &amp;lt;p&amp;gt; Busca claridad sobre las fuentes de carbohidrato. Si la etiqueta muestra maltodextrina y fructosa con un ratio explícito, mejor. Si solo afirma “carbohidratos”, es bastante difícil adelantar tolerancia. Checa el sodio por porción y por litro de preparación. Una bebida isotónica líquida acostumbra a quedarse corta en sodio, así que no dudes en complementarla con una pizca de sal si no hay otra opción. Evita aromatizantes intensos si terminas de competir a alta intensidad, por el hecho de que el paladar y el olfato están sensibles. Valora la solubilidad. Un polvo que se disuelve sin grumos ahorra tiempo y inconvenientes estomacales. Y aunque parezca obvio, verifica las calorías por porción: hay productos “light” concebidos para deportistas recreativos que quieren hidratar con sabor, no para recobrar glucógeno.&amp;lt;/p&amp;gt; &amp;lt;p&amp;gt; Un detalle que suelo comentar: el dulzor percibido no es un fiable indicador de concentración. Hay fórmulas con edulcorantes que saben dulces con pocos carbohidratos reales. Lo que importa son los gramos totales por cien ml una vez preparado.&amp;lt;/p&amp;gt; &amp;lt;h2&amp;gt; Cómo encajarlo en tu día sin complicaciones&amp;lt;/h2&amp;gt; &amp;lt;p&amp;gt; La rutina vence a la improvisación. Deja el bidón y el polvo en la mochila ya antes de salir. Llénalo con agua al concluir y sacude. Si compites o entrenas en pista o montaña, prepara la botella en el vehículo con un embudo pequeño para no perder tiempo. Y define por adelantado tus objetivos de ingesta: por servirnos de un ejemplo, cincuenta g en los primeros 20 minutos, comida sólida a la hora, y otra botella ligera si el apetito flojea o si vuelves a adiestrar por la tarde.&amp;lt;/p&amp;gt; &amp;lt;p&amp;gt; Para quienes sostienen volumen alto, una pauta tipo 4 por veinticuatro marcha bien: cuatro oportunidades de ingerir hidrato de carbono de calidad en las veinticuatro horas siguientes a una sesión dura. Puede ser una botella isotónica rica, un desayuno con cereales y fruta, una comida con arroz o pasta, y una merienda con pan y miel. El polvo no compite con los comestibles, los acompaña.&amp;lt;/p&amp;gt; &amp;lt;h2&amp;gt; Errores usuales y cómo evitarlos&amp;lt;/h2&amp;gt; &amp;lt;p&amp;gt; Hay deslices que se repiten. Beber solo agua después de sudar mucho, y levantarse a medianoche con sed y calambres. Tomar una bebida isotónica líquida de baja densidad calorífica y meditar que la cuenta de glucógeno va al día. Preparar el polvo demasiado concentrado y acabar con un “bloqueo” gástrico en el vehículo. O al revés, diluir tanto que la botella apenas aporta energía. Otro clásico: olvidar la comida que sigue. La bebida es la primera piedra, no toda la pared.&amp;lt;/p&amp;gt; &amp;lt;p&amp;gt; En atletas que procuran bajar peso, aparece el temor a “meter azúcar”. Curiosamente, los que periodizan con cabeza y reponen bien después adiestran mejor, conservan más masa magra y, a medio plazo, gestionan mejor el peso que quienes recortan todo el tiempo. La clave es distribuir, no quitar.&amp;lt;/p&amp;gt; &amp;lt;h2&amp;gt; Seguridad, dopaje y trazabilidad&amp;lt;/h2&amp;gt; &amp;lt;p&amp;gt; Si compites en ambientes con controles, la elección de una bebida isotónica premium con certificación de lote probado reduce peligros. Programas como Informed Sport o afines testan contaminantes y sustancias prohibidas. No es paranoia, es prevención prudente. También importa el almacenamiento: calor excesivo compacta algunos polvos y altera el sabor. Mantén los botes cerrados y secos, y rota stock para que no se quede olvidado al fondo del guardarropa.&amp;lt;/p&amp;gt; &amp;lt;h2&amp;gt; Un ejemplo práctico con números redondos&amp;lt;/h2&amp;gt; &amp;lt;p&amp;gt; Imagina un corredor de 72 kg que hace noventa minutos de intervalo y tempo a veintiocho grados. Acaba con 1,5 kg menos en la báscula, asumiendo que esa diferencia es primordialmente agua. Plan sencillo: botella de seiscientos cincuenta ml con sesenta g de carbohidratos y setecientos mg de sodio en los primeros veinticinco minutos. Un bol de arroz de 120 g en seco con salsa de tomate y ciento cincuenta g de atún una hora después, que suma unos 100 g de carbohidratos y 30 g de proteína. Otra botella de 500 ml con 30 a 40 g de carbohidratos a lo largo de la tarde si la sed persiste o si el hambre está bajo. Ya antes de dormir, un yogur con fruta. Esa secuencia cumple con 1 a uno con dos g de hidrato de carbono por kilogramo en la primera hora y media de ventana, hidrata con criterio y prepara el músculo para el día siguiente.&amp;lt;/p&amp;gt; &amp;lt;h2&amp;gt; Ajustes finos para atletas de fuerza y deportes de equipo&amp;lt;/h2&amp;gt; &amp;lt;p&amp;gt; No solo los de resistencia viven del glucógeno. Un jugador de baloncesto con picos de esprint y saltos repetidos asimismo consume glucógeno muscular de forma notable. Aquí, el polvo isotónico funciona como puente entre el vestuario y la comida de equipo. La meta puede ser ligeramente menor en carbohidratos en la primera botella, por servirnos de un ejemplo treinta a cuarenta g, si la comida llega en treinta a cuarenta y cinco minutos. En deportes de fuerza, donde el volumen total de contracciones es alto mas el gasto energético no es tan prolongado, cero con seis a 0,8 g por kilo en la primera hora y una comida rica en hidratos de carbono y proteína después acostumbra a bastar. Aun así, la isotonicidad ayuda a que el líquido entre sin rebeliones cuando el sistema inquieto aún está activado.&amp;lt;/p&amp;gt; &amp;lt;h2&amp;gt; Sabor, pluralidad y adherencia&amp;lt;/h2&amp;gt; &amp;lt;p&amp;gt; La ciencia cuenta, mas la adherencia manda. Una bebida que te gusta la vas a tomar. Alternar sabores durante la semana reduce fatiga sensorial. Los cítricos suaves acostumbran a sentar bien al terminar, mientras que sabores muy dulces entran mejor cuando ha pasado media hora. En alimentación deportiva premium, la diferencia entre un sabor artificial que se queda pegado y uno limpio que desaparece al tragar no es capricho, es adherencia. Y la adherencia se traduce en regularidad, que es lo que, al final, rellena los depósitos.&amp;lt;/p&amp;gt; &amp;lt;h2&amp;gt; Dos escenarios extremos y de qué manera actuar&amp;lt;/h2&amp;gt; &amp;lt;ul&amp;gt;  &amp;lt;li&amp;gt; Terminas un adiestramiento suave de 45 minutos sin grandes sudores. Acá, el polvo isotónico no es imprescindible. Agua y una comida normal bastan. Si te apetece una bebida isotónica líquida para hidratar y recobrar algo de sodio, adelante, mas no necesitas perseguir 60 g de carbohidratos en bebida.&amp;lt;/li&amp;gt; &amp;lt;li&amp;gt; Compites un criterium de sesenta minutos a fuego con tiempo cálido y vuelves a salir al día siguiente. Cuando paras, botella con 60 a 70 g de hidratos de carbono y ochocientos mg de sodio, más otra botella ligera a lo largo de la hora siguiente si no te cabe comida sólida. Entonces, cena rica en carbohidratos. Aquí, el polvo energético para preparar es casi imprescindible si quieres entrar en la segunda jornada con chispa.&amp;lt;/li&amp;gt; &amp;lt;/ul&amp;gt; &amp;lt;p&amp;gt; Esta es la segunda y última lista del artículo, pensada para contrastar situaciones sin transformar toda la sección en viñetas interminables.&amp;lt;/p&amp;gt; &amp;lt;h2&amp;gt; Lo que cambia cuando ya vas bien cargado&amp;lt;/h2&amp;gt; &amp;lt;p&amp;gt; Hay días en los que llegas con glucógeno alto pues hiciste descarga el día anterior o entrenaste suave. Tras una sesión moderada, puedes priorizar hidratación simple y una comida normal sin obsesionarte con el reloj. El polvo isotónico queda como seguro por si la logística falla. Del revés, si vienes con reservas a medias y te quejas un bloque duro, la disciplina con la bebida blog post-entreno paga dividendos. El contexto manda. La herramienta es exactamente la misma, el uso varía.&amp;lt;/p&amp;gt;&amp;lt;/html&amp;gt;&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>Tricusjfps</name></author>
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